24.11.10

Nada nada.

Hoy día fui a nadar. Y como hace tiempo no lo hacía, me cansé harto y el ritmo me falló en las primeras 3 vueltas. Y la concentración no me ayudaba mucho, lo penca es que me acordaba de la situación de la vida cuando estaba bajo el agua semiahogandome. Igual tiene su simbología bonita eso. Bonita o aterradora. Después me volvió el talento y decidí hacer un deporte distinto por día hasta encontrar mi deporte, porque caché que el nado libre no es lo mío, porque no tengo autodisciplina. O lo otro es conseguirse autodisciplina y seguir nadando. No sé, aún no lo decido. Por otro lado, reconozco que ya no moqueo tanto al día, hoy día no moquié nada. Estoy cansada eso sí. Y la noche ya no es mi amiga, porque sueño y eso no lo controlo. Y hoy quiero controlarlo todo.

Amanecí horriblemente picada de todos los bichos del mundo.

21.11.10

Hipos.

Y las costras y la tos y los hipos de pena que mosquean. Quizás nunca logre salir de este periodo absurdo si sigo resistiendome a las caídas negras que se me acumulan. Resistencia al dolor, a las lágrimas, a caerme de la micro, a romperme los huesos, a sudar, a negociar, en definitiva a de nuevo no saber poner las manos para detenerme los golpes del suelo en la cara.
Tengo ganas de redescubrime los pedazos que se me quedaron atorados entremedio de todo.

19.11.10

Persistencia de la Tos.

Fui al doctor, y a pesar de estar media hora con el estetoscopio en mi pecho, dijo que no me escuchaba nada adentro. Fuera de la poesía barata de esa situación, la tos persiste tan obstruida y flematosa como si tuviera los bronquios rellenos de yogurt. Y presiento, como todo en mi vida es una señal, (pendiente queda la oda a Saussure en esto) que esta cuestión no se me va a pasar hasta que logre expulsarme los demonios. Todos.






Pd: Gracias por sus comentarios, lindas Autumn y Pandora. Y Sr@ anonim@, lindas palabras para ser un@ desconocid@, gracias a l@s tres por dedicarme un tiempo.

18.11.10

Tos

Arrancarse los pedazos de piel que quedan pegados por dentro.

9.11.10

Enferma

Odio los primeros días de resfrío. Me les resisto, pero son inevitables y me siento caer en un precipio de malestar y desgano sin poder evitarlo por más que patalee. Me duele la cabeza, me gotea el cerebro por la nariz, toso con dolor del alma y el malestar corporal es tan desagradable. ¿Qué se puede hacer con una molestia así cuando es ineludible? ¿Porqué, entonces, me quedo con los malestares que no lo son? Hay una infinidad de desagrados rondandome como almas en pena por estos días. Y no puedo deshacerme de ellos. ¿No quiero? Terrible no querer sacarse las cosas clavadas que te hacen dejar de caminar. Anti natural. Tan humano. Y aquí es dónde desconozco a mi especie y me parece freak, rara, estúpida. Aquí es dónde me gustaría ser perro y vivir tirada en la calle calentandome con el cemento.

"Dejamos de temer aquello que hemos aprendido a entender." (Marie Curie)

1.9.10

Llueve.

Llueve y mi cuerpo se vuelve líquido.
Una sola vez, honda y percudida. No hay nada que no sea casualidad. Nunca obtengo mi merecido y como estoy desacostumbrada, la realidad me golpea con mano de hierro. Listo al suelo. Aquí estoy, desvalorizando mis méritos por un solo pecado. Que ni siquiera es tanta errumbre como para arrancarme el riel frenético con la consecuencia obvia del crash. Pero crash. Crash, crash, crash. Y casi puedo adivinar mi reacción infantil al ver los arábicos que me indicarán la deshonra. O lo que creo la deshonra. Porque al final el honor no existe más que en mi imaginación enferma de complejos y paranoias egocéntricas. Si no hay imagen, no hay culpa, no hay nada. Y yo sigo pensando, (después de tantas sesiones y tantos miles de pesos) en el control de la idea Paz sobre todo ese grupo inerte de personas. En una aprobación imaginaria, de inteligencia y quizás qué otras cosas más. Pensarse estúpida, incomprendida, incompetente, todo. O nada, y eso es lo que duele. Y ahora, después de un logro grande, el no todo, la completitud de nuevo, la utopía de la perfección cúlminante, es la ausencia de mi propia misericordia.
Llueve y mi cuerpo quiere volverse líquido.

16.7.10

Propaganda.

Estoy en campaña por un mentón. Horror de la vida mi dejadez.

15.6.10

Break.

Y empecé. empecé a ir nadar. Me pregunto si tendré que cambiar el nombre del blog. Quizás esperar a ver si continúo, y si no, poner "la que no persiste". Si continúo, poner la que empezó y mutó.

9.5.10

La segunda navidá


Hoy es el día de las madres. Y no entiendo tanta parafernalia. De verdad que no logro comprender, cómo una fecha institucionalizada por el comercio, por la publicidad, sin ninguna base lógica (o acaso la madre de las madres nació el 10 de mayo??) se haya agarrado tanto en la idiosincracia chilena. Bueno, somos un montón de huachos buscando agradecer que no nos hayan rechazado del pezón tibio. Fuimos, colonialmente despreciados del faldón paterno para arrojarnos a la utopía del matriarcado. Quizás por eso es que no me llega. Porque no creo en el matriarcado... y nunca mamé. Ahí me anorexié de esa conexión envidiable que hace correr a la gente a los malls y a cualquier parte para conseguir un objeto que metaforice ese amor infinito. Un amor que no comprendo en la vulnerabilidad de mi consciencia. Un banderín de lucha, ser consciente. Asociado totalmente a la racionalización de la vida. A no sentir el pezón tibio, ni nada. Y ahí se vienen todas las memorias y el retraso, porque ya no puedo amamantarme y tengo que empezar a reactivar mis poros para que se abran y reciban por otros ladors algún insuflo vital desde alguna parte. Y en eso estoy, hablando de mis relaciones. Negando el día de la madre.
Me dicen a cada rato que cuando sea madre lo voy a entender. Espero no hacerlo. Nunca.

6.5.10

Núbil

No le tengo miedo a los atardeceres ni a la lluvia. Le tengo miedo al miedo. A la noche y a las canciones que provocan escalofríos. Le tengo miedo a la película Closer, porque la he visto como 16 veces y no la entiendo. suelo tenerle miedo a lo que no entiendo. Los extraterrestres, las arañas. A lo silencioso.
Cuando era chica e iba al trabajo de mi papá, siempre me daba vueltas y vueltas en la silla de escritorio con rueditas. Soñaba con tener una y dar vueltas y vueltas en la intimidad de mi casa, mientras veia tele y qué se yo. Hoy que la tengo nunca doy vueltas. De eso me acuerdo cuando de repente doy una vuelta porque el viento corre.
Me da miedo no empezar nunca. Y suele costarme empezar.

Enferma de abril.

Enferma de abril recomienzo este blog con más de pueril que de poético. Por eso el nombre, en un ejercicio de poca vanidad y autoreconocimiento, quiero honrar uno de los mejores platos de mi difunta bisabuela. Una de las cerderías más grandes pero más deliciosas de la culinariedad chilena. Y ese es un tema para otra entrada.

Le tengo miedo a Abril. Una fobia loca. Por dónde empiezo, y he ahí el desahogo, empezar para terminar. El mito de hablar para cerrar, como si dejar de pensar fuera un mecanismo exteriorizable, el switch que activo tocándome la nariz o un pezón. Este horrible miedo se genera desde la serie de acontescimientos desagradables, incontrolables y contínuos que llenaron este mes que, gracias a la intervención del Cronos, ya se termina. Lo primero fue el despido. 1 de Abril inauguramos semana santa con el despido, término de contrato, ausencia de explicaciones y otros apelativos para el adiós a las clases en el Lastarria. No le podemos decir porqué pero usted no aprobó el examen sicológico. No le podemos mostrar su test pero le aseguramos que no puede hacer clases en este establecimiento. Y el pituto aparece a hacerles clases a mis alumnos, que sí, siguen siendo mis alumnos, que siguen en contacto y que espero poder hacerles el bendito taller literario que no puede transformarse en una epifanía.
Luego, sucesos como la pérdida de mi provisorio dental, la equivocación de micro cuando iba en función de guía..., la nula posibilidad de comprar cositas en un almacén porque los códigos de barra no funcionan, los cortes de luz que provoqué al encender algunos interruptores que funcionaban perfectamente cuando mi familia los ocupaba, fueron coronados por el examen de grado. El examen de grado. Un rayo-trueno en la mitad de mi presentación con power point, terminó con la luz y con mi autoconfianza. Luego, un amoroso profesor que no me permitió salir a buscar a alguien para que lograra encender el computador y continuar con mi exposición. Tuve que terminar a capella no más. No me fue mal pero la impotencia fue desastroza por un rato. ¿Zeus y sus amiguitos en mi contra? Después de eso, ¿qué más? decía yo...
Bueno, luego vinieron otras anecdotas, una gastritis horrenda en un carrete me hizo vomitar. A mi, la que nunca vomita, la que odia vomitar y a los vomitantes... a horas de dar mi discurso al respecto, bueno, me tuve que tragar mis palabras. O expulsarlas horriblemente en el baño de mi amigo. Horrible no tener presente los detalles. Asumir que los detalles hacen las historias y los errores. Si hubiera cerrado con pestillo el baño nadie hubiera entrado, y nadie hubiera sabido de mi escatológica situación. Porque obvio, entró alguien y cuando salí, la atmosfera de lástima etílica rondaba en el ambiente. Una ebria, una loquita curada vomitando en un baño de rancia. Ojalá hubiera sido así para no acordarme. Para no haber tenido tercianas toda la noche y el dolor de guata acompañandome el fin de semana completo. Pero no pos, detalles como ese hacen las anécdotas.
Detalles como el mensaje de texto que le mandé al niñito malcriado al que le hacía clases particulares, diciéndole que habia sido maleducado cortarme el teléfono y dejarme hablando sola, en una de las tantas llamadas que hice para que me pagara la clase de principios de marzo que le hice y me debía. Detalles como ese que hicieron que su mamita abogada me respondiera el teléfono violentamente, amenazandome con su título, con que yo era poca cosa y que me atreviera a cobrarle. Otro mal rato. Uno que me costó ocho mil quinientos, los que esa mujer ignorante me robó. Terminé diciendole que si me trataba de rota, ella era más rota que yo porque había que perseguirla poco menos para que me pagara, que si tenía problemas económicos y de plata, a lo que ella ironizó con que sí, que tenían muchos problemas, no contratara profesores particulares. Entonces corté.

Estoy cansada. Ayer colapsé. Ya no sé que más me falta para confirmar mis malas energías. Aún no me siento con la suficiente energía como para reconstituirme y tomar decisiones para con mi estado de ánimo ni elaborar teóricas con respecto a vivir el día a día. Estoy chata. Y eso que no quiero ni pensar que todavía estamos a 28.

5.5.09

N-ones knows.

No tengo idea porqué me paro por las mañanas. Si supiera, es probable que desecharía la idea y me quedaría durmiendo. Hoy, por ejemplo, me levanté para ser el objeto de deseo de todos los viejos verdes, gorditos y desesperados que se me cruzaron por la calle. Digamos que no soy una bomba sensual que camina por la calle desbordando voluptuosidad, o sea no. Definitivamente no. Y sin embargo, hoy sentí la lujuria con extrañeza ajena. Rogando porque a alguno de esos sátiros no se les ocurriera manifestar su mirada de una forma más... física. Lo peor del mundo es que te den un agarrón en el poto. O sea, no tengo un recuerdo tangible acerca de algo así, nada comprobado, creo, mientras que tengo bastantes recuerdos dudosos de si la mano estaba o no rozando con alevosía. Pero de que me he pasado el rollo de qué haré en caso de...y creo que la idea es darse vuelta y agarrarlo de los testiculos hasta que se le salgan por las orejas. En fin, es la problemática de ser una bomba en un metro que supera las 15 personas por metro cuadrado.

27.4.09

Yo me pregunto varias veces al día acerca de la existencia efímera de las cosas. Acerca del pasado, del presente y del futuro, con ganas de ser tarotista. Como el tarot moderno no sirve, voy a estudiar sicología, que es algo parecido. Los sicólogos son los confesores del siglo XXI, son los relatores de los partidos de fútbol que juegan las personas con sus vidas. Tienes que tener sangre fria, más de la que se necesita para ser forense, porque juegas con los tejido vivos, con esos rastros cárneos que pueden llegar a trastornarte el resto del conjunto biológico multicelular encapsulante de las emociones que realmente hacen al ser vivo. Me siento entusiasmada con todo el proceso académico que conlleva. Aunque si hay algo que tengo clarito como el agua es que necesito estar sana para ello, porque no quiero pagar una carrera para tener terapia semestral. Quiero vivir sola luego y llevar mi netbook a las clases para tener esa visión utópica que he tenido de la universidad y que no logré concretar en mi ya casi terminada carrera quizás por haber hecho el proceso tan joven. Tengo 22 años y una literatura en el cuerpo. Letras en el pasado inmediato y un montón de tiempo perdido en la desorientación general. A veces pienso más de lo que debería en mi ausencia de consciencia y en el montón de cosas que he hecho producto de ese vacío infinito que me provoca atragantamiento. Por que no exagero al decir que es infinito, yo soy extrema y, o estoy saturada y explotando, o vacía como el sonido en el universo. Así de infinito. Así de rompe-cabezas. Me he gastado la vida en tratar de construir lo que no pude cuando debí, a pesar de que mi sacerdotisa insista en que estoy a tiempo. Me da vergüenza pensar hasta dónde llegué. Y sin poder parar.

Homenaje a Lihn.

No hay nada peor que lo peor.
No hay nada peor que las palabras tratando de ser algo que no serán jamás.
No hay nada como la nada misma.
No hay nunca.

23.4.09

Náusea.

Y yo que siempre pienso que es mejor ir cavando de a poquito la tumba y no comprarse el mausoleo altiro, ahora me enfrento a la incertidumbre frente al futuro. Tengo miles de planes y miles de posibilidades también. En realidad no sé si eso sea proporcional a mis talentos pero eso lo iré averiguando de a poquito, con la brutalidad honesta de mi arbitraria percepción del mundo y de mi misma. Ahora soy tesista de un Fondecit. Si no tiene idea de qué es eso, bueno, en realidad yo tampoco lo sé, solo tengo claro que me cuesta 1 libro, tres semanas, 1 informe, y 100.000 de sueldo. Curriculum por montones y trabajo hasta fin de año. Sin quererlo, sin buscarlo, se me ponen las cosas entre las narices para que me las jale. Hoy cuando venía de hacer clases particulares a uno de mis pequeños demonios, sentí náuseas. No se si fue por el placer infinito que se siente cuando enseñas y observas el proceso del aprendizaje exitoso, más cuando es dificil lograrlo. No sé si fue por lo de cambiar el switch de el eterno desecho al super yo. No sé si fue por el miedo a este alemán gordito que no me comprende a cabalidad. No sé si fue por la posibilidad concreta de tener mi pera-sillón finalmente y colocarla donde cuernos se me antoje. No sé si fue por que el conocimiento me excita y tengo tantas ganas de conocer tanto. Puede ser también por el dolor de guata que he tenido desde hace dos días, y es lo más probable, pero lo simpático es que mientras caminaba por el frio de la noche con mi hermoso bebé blanco de 10 pulgadas y 160 gigas , imperceptible en mi bolso, sufrí una suerte de ataque masoquista, porque la sensación me encantó, y me recordó que la acción es la madre fornicadora de toda la existencia.

20.4.09

Teorías


Hay tantas teorías en la vida para todo. Que las apariencias no lo son todo, que el amor debe ser reciproco para que sea amor, que los celos son inseguridad, que los gordos son simpáticos, que las infidelidades no se perdonan. Uno tiene que entregarse por completo, no basta con amor, no cuesta nada ponerse en el lugar de otro, la amistad estápor sobre las parejas, da lo mismo el nombre de la relación, no hay que mirar la paja en el ojo ajeno, una pareja tiene que apoyarte siempre, debes entregarte por completo, los niños y los ebrios siempre dicen la verdad, si buscas encontrarás, no conviene meterse con alguien que se parezca mucho a ti, no conviene meterse con alguien que sea muy diferente a ti, la plata no importa, hay que ser señorita siempre, [...] al final la vida se pasa en intentar calzar como un guante en todos esos mitos, para aprender a pararse de manos, sin miedo a enterrarse las astillas típicas que trae el camino.

20.3.09

Soy inconsecuente como la que más. No se qué hacer con mi desestructura, con mi desesperación ,con mi soledad tan tremenda y con mi patetismo en aumento. No se qué hacer con la oscuridad o con las carreteras perdidas. Estoy tan harta de intentar llenarme de mierda por la boca mientras me sigo sintiendo cada día más vacía. Estoy cansada, lo admito, de sentir tanto miedo. Lo asumo, estoy chata de despreciar la confianza por no encontrar a quien mierda darsela de beber. Cansada, estúpida y hambrienta. Mala combinación. Soy una pésima distribución de ácido desoxiribonucleico en una logística matemática que haría volverse loco a Rubik. Si te pareció tan clara esta oración como a mi, estas igual de cagado. Estoy chata de las intelectualidades y de los zapatos que no me calzan. De la existencia de los pantalones y de la persistencia de la celulitis. De las posibilidades de seguir llorando hasta que muera o de que siempre haya algo por lo que llorar. Estoy tan cansada que la sangre que me corre por las venas no tiene ganas de seguir avanzando.

14.3.09

Noticia.

Eres como un globo inconcebible.
Una partitura criptica y desolada.
Nada nuevo, nada viejo, un enigma redundante.

Soy muerta para que me toques con la memoria.

O simplemente tiza,
a la espera de introducirme en tus uñas selladas.
Un mundo inhabitable y desconocido.
Me muerdo las ganas de que me grites al viento y me aulles a la noche.
Casi como un epílogo o un final feliz de cuento,
que no tiene princesa,
ni dragón
ni había una vez.
Me siento esperando sin parir nunca.


No tengo ganas de hacer nada. Perdonenme Pandora y Autumn. Las quiero, porque me miran con ojos radiactivos en este espacio casi invisible de cualquier cosa.
Prometo ser aún más patética la próxima vez.

27.2.09

Par de patos. (o Feliz cumpleaños a mi)

Soy oficialmente adulta. Pasé mi edad perfecta en un año no perfecto para transformarme en una agente del gobierno con cuenta estatal, corte de pelo nuevo y pieza en blanco. De a poquito y dolorosamente he colocado todos mis recuerdos en un reducto de mi habitación al que acudo solo cuando mis adicciones vuelven. Y las paredes de mi cuarto se transforman en un lienzo virgen el cual penetrar una y otra vez para moldear mi identidad. No sé cuánto de todo esto sea efectivo. Lo percibo y mientras la idea sea satisfactoria para mi universo, también será real. El mismo criterio que aplico al reflejo que me devuelve el espejo con mi corte bob nuevo y perverso. Entré y salí con pánico de la peluquería, las manos me temblaban y el estómago pretendía salir por cualquiera de los orificios de mi cuerpo, incluidos los nasales.Me entregué, no puedo decirlo de otra manera, y el resultado ha sido parte de auntoconvencimiento y destreza profesional. Me gusta, y como mi universo lo alineo yo, todo está bien. Por ahora, no hay recapitulaciones ni proyectos, estoy cansada y quiero dormir, acabo de llegar de una fiesta sorpresa que mis amigos me prepararon y me siento consentida. Todo el resto lo dejo para luego, total, me quedan 365 días antes de que el 22 se acabe.


(los memes, los respondo en la proxima entrega. to be continued...)

31.1.09

Deja Vú.

Hay muchas cosas en la vida que no cuento dos veces. El robo de mi bicicleta y posterior devolución íntegra por parte de Líder D&S, el baño en la laguna Cejar, con más sal que el mar muerto, la pérdida de mi pase escolar en el metro y la persona mística que lo encontró al interior de una oficina perdida en la Quinta Normal. Por otra parte, hay cosas que espero no volver a vivir dos veces. Entre ellos, los sucesos parisinos, la mordedura de un malagestado para robarme el celular, y mi pertenencia a una religión perturbada.
No hay que ser inteligente para pertenecer a una religión. No se puede ser inteligente y tener fe al mismo tiempo, empiezas a buscarle el rinconcito peludo en el cual nadie ha barrido. Empiezas a ingeniartelas para sobrellevar la fe de una manera mediocre y aparentarle a todos, incluso a dios. O al menos eso crees y cuando uno es inteligente las certezas son categóricas. Después, no hay que tener metas, ni aspiraciones, no ser egoísta, o serlo descaradamente, si se piensa en que la mayoría de las religiones busca irse al cielo o a un paraíso a vivir el hedonismo encarnado. No hay que cuestionarse nada y la fe aparece como la papa en la comida chilena, sirve para todo. El feminismo no existe y la democracia tampoco.
He pensado seriamente en inventarme un credo que prohiba algo y te obligue a otras cosas. Una dirección que, por costumbre siento, le falta a mi vida, pero no encuentro en ningún ser celestial ni infernal. El humanismo me consumió las venitas frágiles de dama de Orleans cocinada a la plancha y ahora me quedo con el olor del humo. Por lo menos hasta que no venga el mismo a apuntarme con su dedo y como dudo que se digne, tendré que seguir esperando a que un día el viento que entra por mi ventana haga algo más que mover los colgantes.