21.4.08

Algo Kitsh.


Pudiste haber sido de muchas. De tantas. Y con esas pobre ingenuas, tantas palabras de rompimiento estructural y de deseos de primeras veces. Ahora, siempre, eres un libro abierto para mi. Una poesía destrozada por la métrica. Ni siquiera cuando intentas ocultarte de ti mismo logras escaparte de mis ojos con complejo de Steve Irving. Porque te conozco y te tomo del cuellito reptil para que te quedes quieto y no puedas abrir la boca. Tanta ingenua sí, porque se tragaron todo tu discurso fenomenal del señor romántico e imperecedero que las galanteará hasta que mueran en una intoxicación por comer peluches. (Era lo mejorcito de esa lectura). El resto, puros cuentos repetidos. Las mismas historias contadas en las mismas estructuras sintácticas que me llenaron de miel las orejas. Hasta que vinieron las hormigas y me quedé sorda. Y me quedé ciega también, pero eso fue por sacarme yo misma los ojos como Edipo después de darme cuenta cuánto tiempo me había mentido. Promera vez que lo consigno con tanta frialdad. ¿Puede ser que ya no me importan las cicatrices que tuve que curarme con saliva, lamiéndome, igual que los perros? Ahora me siento orgullosa. Las luzco cuando me preguntan cuál es su gracia en los carretes. -Yo, resucito. Tengo la fuerza de Munrra y Esqueletor en el cuerpo latino de caderas sobredesarrolladas. Y la gente se queda mirándo, esperándo que me ría y sea un chiste. Pero yo sigo seriecita, con el trago amargo entre los dedos, pero con la bombilla en la boca.
Pero no hablamos de mi, que tú eres un objeto más interesante. Un elemento sicoanalizable con el que mi hermeneutica vuela. Puras débiles. Niñitas vacías. Una tendencia emo casi insoportable en tus elecciones. Pequeños esperpentos mezclas de anime y música grunge que podías consolar y maravillar debido a que está(ba)n concentradas en encontrar al artistoide que las saque de la ensoñación rosada y las despierte en la micro para decirles lo hermosas que resultan al reflejo de la baba que les gotea. Alguien que las convierta en musas. Y si pensamos en esa ecuación, qué término más apropiado, eres perfecto para el derrame sentimental de cualquiera.
Inclúyome.
La diferencia, es que a mi me gustaba Candy. Y el gran amor de Candy es Terry, el pajarón interesante, oscuro, malvado, desestructurado y falto de carácter que se somete a casarse con otra que le salvó la vida. No esperaba al príncipe. Conmigo no la vendes, no la compro y eso no lo aguantaste. No soportaste que te quisiera aberrante. Tuviste que salir a la vida y ver que aún tenías el poder de encandilar a alguien con tu imagen creada para después darte cuenta que eso es aburrido y que entre nuestros dos pathetismos había algo más que particular. Y yo, tuve que salir a la vida, conocer a los azules y los turquesas y darme cuenta que siempre me ha gustado el personaje malo de la historia. Ahora ambos nos entretenemos.
En mi versión, Candy hace madurar a Terry y Terry aunque lento, bueno muy lento, se da cuenta de que no tiene porque casarse con la inválida rica, si puede tener a la inteligente guapa. Si la inteligente, a pesar de que vaivenee por la opción, quiere concentrarse en el éxito de lo que emprende. Y no son felices para siempre, porque el final de las series siempre es el comienzo de la vida real y como esto no está pauteado, Candy y Terry se la pasarán peleando por estupideces toda la vida. Se revuelcan en el barro por el resto de sus días. Y olvidan cosas serias y se ríen de los "mio" anteriores, de los "no nos dejaremos nunca", de los "te entrego mi boca" y todas esas cosas absurdas que saben se dicen siempre.
Pudiste haber sido de muchas, Terry. Pero tengo claro, clarísimo, que solo yo te miro a los ojos, te veo el tentáculo monstruoso y sigo besandote con la misma intensidad mientras mi propio colmillo no nos moleste.

20.4.08

Revelaciones.



Quiero escribir y dejar de comer. No tan solo porque parezca prieta. Quizás no solo porque parezca prieta. Ni por vanidad ni economía, porque mi sistema financiero está cada vez más desfallecido. Creo que tiene que ver mas por una cuestión de voluntad. Algo así como revertir el efecto embotecedor que tiene mi rutina diaria y robarle tiempo a mis ganas eternas por satisfacer mis tentaciones. Y me revelo harto en esta declaración. Aunque creo que eso implica mas que nada sanarse desde adentro, desde bien adentro, desde esas partes que la grasa oculta. Aunque este sea un comentario bastante anorexico. Pero para que más datos, si es solo mi cabeza la que ha tenido esa condición. Nunca mi cuerpo. Aunque haya llegado a pensar que al igual que un transexual, algo, llámelo dios, manfurria, blah, alá, evolución, mala suerte; me colocó en un cuerpo que no corresponde en nada a mi personalidad. La solución es la cirugía. O el ejercicio y las dietas eternas por ser el palillo de brazos sexys y contorneados que se describen en los sueños. Pero ninguna de las opciones me agrada en la realidad, por eso confío en mi sanidad mental aún, por eso creo que no estoy tan cagada, que algo me quiero. Porque aún no veo un pabellón en mi futuro ni un gimnasio. Lo siento, soy la hembra que lee, el prototipo de nerd culta, de mujer multicultural que se ha dedicado a ver televisión y no a hacer abdominales. Pero aún no he llegado a la etapa de defender esa postura y creerla merecedora del dominio universal. Cuando eso ocurra, me verán en una campaña de Dove. Lo prometo.

La construcción.

La otra vez me preguntaba como era posible encontrarse linda cuando las miradas de tipos con el pantalón semi abajo, panzas cerveceras, cabezas derruidas por el sol obrero, se posaban sobre ti.

Reciclaje.

No podemos ser ni únicos ni especiales. Quizás porque la unicidad no existe y porque la vida esta llena de experiencias nuevas y significados parecidos. Eso, significados similares que se repiten con una terquedad imposible de controlar. Al final, una relación es un montón de experiencias recicladas que se miran con ojos distintos. Querámoslo o no, son las mismas bocas las que besan, los mismos cuerpos los que se tocan. El mismo tono de voz con el que se dice te quiero, te amo. Las mismas ganas de soñar. De mirar el futuro y vivirlo en un “juntos.” En eso, todas las parejas son iguales. Las tuyas, las mias, la nuestra. Podemos haber jurado amor eterno a otros una cantidad inimaginable de veces. ¡Incontables! y con la intención de verdad en los ojos. Nos creen, y a veces, pero solo a veces, hasta nosotros mismos lo creíamos. Confieso, he pensado en recambiarte la boca esperando que tus besos solo me pertenezcan y no recordar jamás los labios que has compartido. Pero hoy me hiciste notar que no lo necesito. Me chocaron con una sentencia de olvido. Con tu indiferencia más que directa (y, no puedo negar mi gusto con ello, algo cruel) a todo lo que no es nuestro “ahora”. Con tu sensación de permanencia particular en esto que no percibes, ni has percibido. La sensación de que quieres quedarte y que tienes ganas de quedarte y te quedas. Te quedas. De que no es un simple derroche de emocionalidad cáustica, desenfreno absurdo que dura dos semanas. No es una noche de locuras muertas ni una huída ridícula de nada. Es la idea de querernos, que inteligentemente materializamos con sus costes. Con el dolor y el picor que eso implica. Con tu vida a cuestas, la mía al hombro y armamos la nuestra. Al final, eso es un comienzo a lo que significa la idea de pareja. Para mi el ¡Recíclate!. Que ya aprendí a botar particularidades en botes separados.
Y nuestra recursividad es eterna. Me agrada saberlo, aunque no sea necesario ocuparla toda.

29.3.08

Alguna vez

Alguna vez me mataron y resucité. Reconozco que no fue fácil abrirse paso por la cantidad enorme de huesos, tierra, memorias y falta de oxigeno que me agobiaron en un momento. Por otro lado. Viví para morirme de nuevo. Para caer en los brazos de la muerte y sentir sus dedos agitarse dentro mio. No sirvió nada. Ni elmontón de canciones, ni el montón de filosofías resueltas. Aquí estoy. Tomandole la mano a la muerte y dejándome caer a una velocidad vertiginosa. Lo triste es que la muerte quiere estar conmigo para siempre. Eterna. Y yo, soy todo menos eterna. Lo triste es que yo me enamoro cada día más de la muerte y le pido a la vida que me deje en paz y me la devuelva. Y así estramos en un ciclo interminable que no tiene ningun sentido y que resulta en letras deprimentes y basura bloguera. Pero BASURA con mayúsculas. Basura parecida a la que botaban otras amantes de la muerte. Y por eso dejo de escribir. Me espera ella en mi cama, para abrirme los ojos y terminar de besarme las almas.

16.3.08


No esperen que deje el gore ni el sexo brutal ni las lágrimas.
No Las dejes, gritan las voces.
No nos dejes.
Gritamos.

Y yo hago caso a mi público.
Aunque no sepan aplaudir.

9.3.08

Veso.

Muy apropiado. (inserte aqui una sonrisa cómplice)
Ni el beso de Klimt se le compara. Ni el de un par de teenagers calientes. Ni el de unos ancianos enamorados. Nada. Nada. Nunca. Como saltar al abismo y las sensación de vértigo y el dolor posterior. Ambos igualmente deliciosos. Las mismas estructuras óseas chocándose en sonidos obsenos que solo provocan ganas de seguir chocando las estructuras óseas y provocar más sonidos obsenos. La redundancia quizás. La piel. La carne tibia con la que te masturbas cuando estas solo. Esa misma piel entrecruzada de asco y deseo. De olor sensual y sexual. De un solo cuerpo en un trozo de tierra infestada de ansia. Quizás eso sean las telas duras que recorren los laterales oxidados de contraste. Eso es lo que más me gusta. El contraste. Como una profecía o una premonición. De Schiele directo a Paz. (aqui inserte un sonrojamiento) Casi como un voyeur desde los aires etéreos en todas las superficies lisas del mundo. Y crece el bulto de Egon entre sus piernas. Egon Schiele, el pintor de este cuadro. Tú. El que te observa y te reduce a la minima expresión de borde negro y colores fornicando. Porque tus pinceladas se montan una sobre otra y gimen hasta que la explosión de colores no es otra cosa que un orgasmo arcoireo.
Te agradezco el mensaje que soplaste con el humo de tu cigarro en mi boca. (inserte un gemido, u otras cosas de su preferencia) Dónde nos dejamos caer más que muertos en un sueño incumplido de encuentro en Praga. Y esto es más que una carta de amor, Egon, más que una insinuación necrófila. Porque me pintaste más que la vida muerta dentro de tus espectros amorexicos y burdos. Y ahi estoy yo. Esperando que el pelo nunca se me desenrede. Esperando nunca soltarme. Esperando que el abrazo dure más de lo que estamos acostumbrados. Sobreponiendonos a esas sensaciones asesinas que me circundan de repente. De las que te contaré más adelante.
Por mientras, seguiré buscando en tus negros la continuación de la historia. Sin subestimar tu certeridad.
Con eros infinito. Y un brindis en tu nombre.
(inserte un sueño profundo)
Paz.

1.3.08

21 razones para besarme.

1. Tengo unos labios no despreciables. Con experiencia. Gorditos y jugosos.

2. Te tomo la cabeza con fuerza desgarrada. Con ansia, con celo, con una palabrita usada como preservativo por el mundo: pasión.

3. Puedo hundir mi lengua con presteza considerable en un par de tus hendiduras.

4. Parece que adivino.

5. Adivino

6. Soy higienica
7. Resuelta y sinvergüenza
8. Me encanta besar. Y las cosas que me encantan, las hago bien.
9. Un beso es el comienzo.
10. Un beso es el fin.
11. Porqué no.
12. Porqué sí.
13. Puedo hacer dos cosas a la vez.
14. Puedo hacer hasta cinco cosas a la vez.
15. Te gusto
16. No te gusto, pero esto te parece profundamente erótico.
17. Me gustas, y eso es suficiente.
18. Puede ser el perfecto acompañamiento para una buena canción.
19. Puede ser la experiencia más increible de tu vida.
20. Puede que no sea la experiencia más increible, pero será experiencia.
21. Porque te mueres de ganas.

28.2.08

Trozo de una novela triste.

-¿Tú me conoces cierto? ¿Tú sabes que me gustan los panqueques con cantidad grosera de manjar pero seria incapaz de comermelos enfrente de alguien así....? ¿Tú sabes que me gusta salir con alguien que se vea peor que yo para sentirme bien? ¿Tú sabes que puedo ser un monstruo pero que en el fondo es solo una gran caparazón para ser una cosa tiernucha y debil con ojos vidriozos agrandados por lentes de mucho aumento? ¿Tú sí sabes que me gusta la nutella asi como nada en el universo? ¿Y sabes que me agrada besar en los labios el de arriba y el de abajo mordiendo como si fueran kinder sorpresa...chocolate blanco y negro combinados en una absolución perfecta? ¿Tú si,si... tú sí conoces que me gusta rodearme de caricias y de besos y que cuando me deprimo no las busco si no que me busco mediante ropa o aros o cualquier cosa nueva que me satisfaga las ansiedades plenamente? (Como ahora un librillo de estudios de género...pero para qué lo digo si tú lo sabías...) ¿Sabes que me gusta hacer sudokus, verdad, y que ahora estoy enfrascada en uno que no puedo resolver, yo creo en un 50% porque dice "dificil" debajito y en un 50% porque realmente es dificil? ¿¿¿ Tú me conoces cierto??? Sabes que me gusta dibujar monos tontos mientras estoy en algo importante y que realmente yo creo que son algo artisticos??? Sabes que me gusta la vaina y el pisco sour merengado y que me voy a casar con quien me traiga ese cocodrilo y con quien me traiga una torta de milhojas con esas palabras....??? cierto??? Sabes que me gusta el jugo de naranja y que fumo solo cuando estoy deprmida??? ¿¿¿Y que ruego que me besen la espalda cuando termino de hacer el amor??? ¿ Y que grito cuando estoy desesperada y cuando me duele me arranco los pelos de la cabeza hasta que sangra mi cuero cabelludo??? Tú sí conoces que las canciones melancolicas me ponen mal y siempre pienso en que me las dediquen o a quién puedo dedicarlas?? Y..y....y...sabes también que no mido mi fuerza, como...cuando ¿te acuerdas verdad? siempre rompo los paquetes de papas fritas cuando las abro....? ¿tú me conoces verdad?

Y no hubo respuesta lógica del cuerpo muerto que descansaba plácidamente entre sus brazos.

20.2.08

Diva.

Puedes estar en Santiago de Compostela o en ninguna parte. Puedes estar en Toledo y a la vez en ninguna parte. Puedes estar en tu pelo, en tus rodillas, en tus dedos cayéndose a pedazos desparramados en un tren.
O no.
Puedes estar en ese dolor de estómago permanente cuando piensas en regresar. Puedes estar en la lamprea que viste en la mañana o en la anguila que soñaste que pisabas. En el collar que no te puedes poner porque tu cuello, a pesar de ser un cuello realmente hermoso, es demasiado sensible.
Puedes estar en la sangre de tu menstruación olvidada en un baño europeo. O no. O definitivamente no.
No estás.
Puedes estar en los hijos que no tuviste, afortunada, y que no verás morir a tus pies. En la madurez que se consigue entre atracones, lápices que te obligan a escribir y caminatas nocturnas por rocas llovidas. O no. Y en realidad, el resultado es el mismo.

3.2.08

Razones para que no llegue.

Puede que sea que me enojo con Schiele por ser un amor olvidado y no dejarme ir a lamerle los huesos pub(l)icos en Viena.
Puede que sea que me enojo conmigo por no querer ir a Berlin, por odiar Alemania y por pensar que los Alemanes para lo unico que sirve es para hacer cervezas de 11.9 grados alcoholicos. (lluevan piedras, por favor)
Puede que sea que me enojo conmigo, otra vez, por comprar paquetes de galletas gigantes que pienso que me comerè y luego los abandono en los trenes inventando historias romanticas que incluyen gitanos y ninos hambrientos que en su vida han probado el chocolate.
Puede que sea que la furia es con el espejo que me devuelve todos los dias una mirada de "....quieres pelarte lo sabes?...quieres...y sabes que te verias linda calva...linda y libre....salvate del pelo....", y se confabula con las tijeras que parece se movieran esperando que mis dedos las tomen.
Puede que sean las ganas de reventarle la cara a golpes a alguien. Solo por pelear. Solo por reventar una cara.
Puede que sea que en realidad, en realidad, en realidad... no tengo motivos para volver. Y los busco en mi casilla de correo.
Puede que sea que me encanta comprar, que puedo comprar, pero aca no tengo ganas de andar cargando webadas.
Puede que sea que encuentro el espanol el idioma mas hermoso del universo. Porque es el mio. Porque puedo ser todo Yo . Pero me encanta decir gracce, dankeur, danke, merci, thanks, y I told you.
Puede que sea que no veo television hace mucho tiempo. Y no la extrano. Pero puede que sea.
Puede que sea que me faltan vitaminas. Mal que mal, el McDonalds es un productor de lipidos, no de nutrientes. Aunque el milk shake de fragola es la cosa mas orgasmica de la vida.
Puede que sea que no estan mis hermanos para molestarlos y apretar sus caras con alevosia. Aunque eso en realidad no tendria nada que ver.
Puede que sea que mi organismo no estaba preparado para tanta intensidad.
Puede que sea que los olores aca son diferentes y de alguna forma mi cuerpo no aguanta el olor a kebab mezclado con perfume frances sazonado con olor a pizza.
Puede ser que haya entrado un extraterrestre en el hostal y nadie lo haya notado.
Puede ser que se la haya traspasado a alguien mas.
Puede ser que la haya enviando por correo.
Puede ser que en realidad, sea una cosa que solo pase en tu hogar.
Puede ser por la falta de lectura.
Puede ser por robarme tantas cosas.
Puede ser por que soy muy talentosa y a la gente con talento no le pasa.
Puede ser por la nutella.


(Quiero que tenga un final feliz.)
(Segunda parte. Coming soon)

De los pensamientos en Tren.

No niego que te pienso seguido. Quizás más de lo que te pensaba en Santiago, con una consideraciòn que se me sale desde adentro. No sé qué signifique. Yo creo que nada. Desvaríos de mujer premenstrual en un tren loco que avanza comiendose los rieles con una velocidad impresionante. Las distancias se miden en kilometros. Y en tiempo. Yo le creo más al tiempo. Confieso que no me gusta tu boca. Lo siento. No pude y es casi un epilogo. Sin embargo, me producen cosas tus manos con férrea decisión en mi cuello. Y tus palabras torpes rogando por robarme los labios. No puedo negarlo. Eso, decisiòn, es algo a lo que no he estado acostumbrada en mucho tiempo. Y me seduce. Pero no es suficiente. Algo dentro mío me dice que no es suficiente.
No puedo negar tampoco que toda la intensidad con la que me apremian tus brazos es cegadora. Pero no puedo. no puedo ignorar la vocecilla con forma de campanita malévola que me dice que el camino no es tus manos. Porque me muevo desde esas entrañas rojas y púrpuras que son del vasallaje de un mal tipo que no las merece. Lo siento. De verdad perdona. Creo que pudimos ser felices si tú no fueras quién eres y yo no fuera quién soy. Pero por ahora solo me queda dejar de mirar el reflejo y seguir pensando que en alguna parte tendré dónde bajarme.

30.1.08

Postdata.

Ah! Y tengo un par de hermosas claviculas esperando por usted.
(Si, ahora soy mas que sugerente.)

Antologia 1.

Viajo como enferma. Camino como una loca. Observo como una endemoniada y me enamoro con la rapidez del guepardo del zoologico de Munster (Alemania) (180 km/h) . Disculpe usted senor lector, la falta de egne y de acentos. Aun no los encuentro en estos teclados raros e invertidos. Me agrada mi independencia relativa. (Relativa, porque el senor Moreno, mi adorable papà, pone a mi disposicion su dinero, en realidad, mi dote, pobre del que se case conmigo porque me la he gastado ahora...para que yo solo disfrute a mis anchas) Me agrada mi condicion de perdida intencional. Me gusta bastante tener que tener la obligacion de levantarme en las mananas solo a recorrer lugares de trascendencia historica mundial y a observar tesoros del arte de todos los tiempos. Me encanta tener a mis espaldas alrededor de diez ciudades europeas diferentes en mas o menos 6 paises visitados. Me encanto con una pasiòn que no conocia. Quizas por eso. Porque me conozco. Porque veo mi rostro en la multitud elevada a la ene fotos y soy yo. Por primera vez me identifico entre la multitud con mi cabeza chascona y mis rasgos inteligentes. Y me agrada. Me agrada reconocer en mis manos, algo destrozadas por cargar una maleta gorda, y por la lepra inexplicable...(un mal congenito europeo) un particular que es solo mio y que puedo gritar a mis anchas. Esto es una antologia, quizas, porque me encontre en una ciudad en la mitad de mi viaje. En la mitad. Eso es lo que mas me gusta. Falta todo el resto.

22.12.07

Versus

Digamos que tengo más de un corazón, algunos más perforados que otros. Algunos menos Sangre, algunos algo más recios. Algunos que son aleaciones de un cuantohay de modos, detalles y letras. Otros fríos, intensos, apasionados. Uno que es impensable. Uno innombrable. Uno despiadado. Hay uno que todavía no encuentro, hay uno que ni siquiera busco. Los hay Negros, Amarillos y Violetas. Los hay olvidados e inolvidables. Hay uno que guardo en una cajita abierta exclusivo para mis manos torpes. Y uno de mis corazones prostituto también se expone para un manoseo perpetuo. Calculador y Cerrado. Arraigado y viajero. Cuerdo e Insano. Perenne e infante. Literato y Lingüísta. De todo y de todos.


Lo único difícil de todos los días, es ver las batallas campales entre mis corazones absolutamente obstinados a ser el ganador en la mañana y permanecer enraizado entre mis costillas vacías hasta el próximo encuentro.

De porqué Paz y Dios podrían ser la misma persona.

Tenemos más que algo en común. Somos invisibles, egolátras, ambos queremos la adoración universal (pero no lo decimos abiertamente), manipulamos a destajo y escribimos libros idiotas en momentos de mala inspiración. Lo más admirable es que mucha gente nos cree todo.


Por otro lado, Paz es mejor que Dios, porque ella cuando se enoja, no es cobarde y espera miles de años amenazando para traer un cataclismo cósmico, ella suelta su furia, enfrenta sus miedos y tiene sus pequeños armagedones todos los días.

20.12.07

De postre: Sandías.




Hoy la primera sandía que comí fue con mi madre. 2007 no fue un año redondo. Quizás sí sandidezco, rojo sangre y con muchas pepas. Deforme, inestable, nunca sostenible a no ser que lo rompieras en trozos y lo devoraras por pedazos. ¿Qué pedazos eran el corazón de la sandía? (es decir, los dulcecitos, los jugosos, los fresquitos): Aprendí a mirarme al espejo y sonreír de vez en cuando. No siempre, no todos los días... de vez en cuando. Me morí, estuve muerta un poco de tiempo y luego reviví con el espíritu de Napoleón, y ahora sé que puedo ponerme la mano bajo la chaqueta y gobernar el mundo si así lo quiero. Me di cuenta de la gran cantidad de cosas que salen de mis manos y mis labios. Y cosas buenas. Saborear eso fue un deleite y un orgullo que no tuvo ninguna pepa. Conocí gente grandiosa, gente inesperada, gente con la que no siento complicaciones al decir te quiero. A algunos de estos cortes ya los tenía en mi vida y los descubrí azucarados y con sabor a frío en días calurosos. Y, el corazón más corazón, lo más rojo y absoluto, lo que rodeas con la cuchara para comértelo al final, se descubre en una semana más, cuando las uñas y las manos que tanto he descubierto este año me ayudarán a sobrevivir el invierno más intenso de mi vida. El viaje que anhelo desde que tengo conciencia de ser conciente se concreta en un par de días. Me voy a Europa, sola y con las mismas posibilidades de sobrevivir o morir congelada a los pies de los rastros de un “Yesterday” en Liverpool. Y me encanta y vivo por ello y me deshago por ello.



¿Y qué pasó con las pepas? ¿Los pedazos desabridos? Todos esos despojos blanquecinos y harinosos, se botan, se escupen, así que no vale la pena mencionarlos aquí.

19.12.07

10 Sueños imposibles.

  1. Tener pene, verga, falo, etc. ( todos juntos o uno solo, da lo mismo)
  2. Solucionar con mi saliva cuando un disco se raya.
  3. Caminar y que las baldosas se enciendan, como en “Billie Jean”
  4. 40 es la perfección.
  5. Pelearme a combos con un humano (sea hombre o mujer) (no a tirones de pelo, eso ya lo hice) luego de habernos gritoneado lo suficiente mutuamente.
  6. Tener 15 orgasmos en una noche. (está en el límite de lo realizable si confiamos en la raza humana)
  7. Encontrar una lágrima dulce. (no en el sentido poético, en el sentido literal. Me gusta lo dulce y piensen lo mucho que ahorraríamos en sacarina)
  8. Ser reina de algo. (O de la fruta, o de mi barrio, o de las piernas más peludas, da igual)
  9. Encontrar en mi ropero mental todas las mañanas justo lo que quiero ponerme y que coincida con lo que puedo ponerme y que sumado a eso, me sienta bien con esa elección.
  10. Que nada nada nada te afecte más allá de 10 segundos luego de sucedido. (Esto implica, no pensarlo, no reflexionarlo, no solucionarlo, no volver a pensarlo para ver si la solución fue la correcta, no volver a repensarlo para darse cuenta que lo fue, no darlo vueltas de nuevo para desconvencerse de que fue acertado, no reflexionarlo para asumir que fue un error y por ultimo no pensarlo solo por el gusto de torturarse)

13.12.07

Declaración amorosa. Secuela

O si no es cosa de ver un montón de blogs que solo se dedican a exponer su poesía barata y mala, incomprensible, mamona y sin sentido. Como todos los que tengan algo parecido a los versos. Como todos los que se dediquen a las emocionalidades superflúas y absurdas. Como todos los que tengan música en sus entradas. Como todos los que tengan declaraciones amorosas.

Declaración amorosa.

Es posible escribir cuando no hay nada nada nada que decir.